Pesto de Almendras: El toque crujiente que tu pasta necesita

Pesto de Almendras: El toque crujiente que tu pasta necesita

Si te gusta el pesto tradicional pero buscas algo con más textura y un toque diferente, tienes que probar esta versión. Las almendras aportan un dulzor sutil y una cremosidad única que combina de maravilla con la albahaca fresca. ¡Se prepara en 5 minutos y aguanta perfecta en la nevera!




¿Buscas una salsa que transforme un plato de pasta aburrido en una cena de restaurante en solo 5 minutos? Hoy dejamos los piñones a un lado para darle todo el protagonismo a la almendra. Este pesto es rústico, económico y tiene ese sabor tostado que te hará querer comerlo a cucharadas.



  • Tiempo de preparación: 5-10 minutos

  • Dificultad: Muy baja

  • Resultado: Una salsa vibrante, aromática y llena de energía.



 Ingredientes

  • El fruto seco: 60g de almendras (pueden ser crudas o tostadas, preferiblemente sin piel).

  • El verde: 2 tazas grandes de hojas de albahaca fresca (unos 50g).

  • El queso: 50g de queso parmesano o grana padano recién rallado.

  • Aceite: 100-120ml de aceite de oliva virgen extra (ajusta según la textura que busques).

  • Aromáticos: 1 diente de ajo pequeño (quítale el germen central para que no repita).

  • Toque cítrico: Un chorrito de zumo de limón (ayuda a que no se oxide y mantenga el color verde).

  • Sal: Una pizca (recuerda que el queso ya es salado).



 Paso a Paso

  1. Tuesta las almendras (Opcional pero recomendado): Si tus almendras son crudas, pásalas por una sartén sin aceite durante 2-3 minutos hasta que huelan bien y estén ligeramente doradas. Esto potencia el sabor al máximo. Déjalas enfriar un poco.

  2. El Ajo y las Almendras: En un procesador de alimentos o batidora (o mortero si eres tradicional), tritura primero el diente de ajo con las almendras hasta que tengas trozos muy pequeños pero sin que lleguen a ser polvo.

  3. Agregue el verde: Incorpora las hojas de albahaca (lavadas y bien secas) y el chorrito de limón. Pulsa un par de veces para picar la albahaca.

  4. Emulsión: Agrega el queso rallado y, mientras bates a velocidad baja, ve incorporando el aceite de oliva en un hilo fino hasta que la salsa emulsione y tenga la consistencia que te guste.

  5. Ajusta: Prueba y añade sal o pimienta si es necesario. Si lo quieres más líquido para pasta, puedes añadir una cucharada de agua tibia.




Gracias por pasarte por mi cocina una vez más. Este pesto es de mis favoritos porque es súper versátil: pruébalo también sobre un tomate abierto con sal o como base para un sándwich gourmet. ¿Cuál es tu fruto seco favorito para cocinar? ¡Te leo en los comentarios!

Comentarios