Cómo Hacer el Auténtico Pan Alemán de Lazo (Pretzel Casero)

Cómo Hacer el Auténtico Pan Alemán de Lazo (Pretzel Casero)


El gran secreto de este pan —lo que le da ese color moreno brillante tan único y ese sabor inconfundible en la corteza— es el baño rápido en una solución alcalina antes de entrar al horno. Aquí lo explicamos de forma fácil y segura usando bicarbonato de sodio.





¡Bienvenidos una semana más a los fogones y masas de Recetas de Casa LM!

Si hay un olor capaz de transportarte directamente a una panadería tradicional en el corazón de Múnich, ese es el del aroma a tostado y mantequilla de un Pretzel recién horneado. Hoy nos metemos de lleno en las masas para aprender a elaborar el pan en forma de lazo más famoso, bonito y delicioso del mundo.

Sé lo que estáis pensando: «¿Ese color caoba tan brillante y esa corteza crujiente se pueden conseguir en un horno de casa?». ¡Por supuesto que sí! Hoy en Casa LM os vamos a desmitificar esta receta y a revelar el gran secreto de su característico baño de bicarbonato. Un truco facilísimo con el que lograréis esa combinación mágica: un exterior crujiente con sus granos de sal gorda y un corazón tierno y migoso que es una auténtica perdición. ¡Preparad la harina, que empezamos a amasar!


Ingredientes

Para unos 6 pretzels grandes:

Para la masa de pan:

  • 500 gr de harina de trigo de fuerza.

  • 280 ml de agua tibia.

  • 40 gr  de mantequilla a temperatura ambiente.

  • 7 gr de levadura seca de panadería (o $20\text{ g}$ de levadura fresca).

  • 1 cucharadita de azúcar (o miel).

  • 10 gr de sal fina.

Para el baño de bicarbonato (El secreto de la corteza):

  • 1 litro de agua.

  • 50 gr de bicarbonato de sodio.

Para decorar:

  • Sal gorda para hornear (o sal en escamas).

Preparación

Paso 1: El amasado y el primer levado

  1. En un bol grande, disuelve la levadura y el azúcar en el agua tibia. Deja reposar 5 minutos hasta que empiece a espumar.

  2. Añade la harina de fuerza y la sal fina. Empieza a mezclar y, cuando la masa empiece a unirse, incorpora la mantequilla en pomada.

  3. Pasa la masa a la encimera y amasa enérgicamente durante unos 8-10 minutos. Buscamos una masa lisa, elástica y ligeramente firme (no debe ser demasiado blanda para que mantenga bien la forma de lazo).

  4. Haz una bola, colócala en un bol ligeramente aceitado, tápala con un paño húmedo y déjala levar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que doble su volumen.

Paso 2: El arte del formado en lazo

  1. Desgasifica la masa presionándola suavemente y divídela en 6 porciones iguales (de unos 130-140 g cada una). Haz una bola con cada porción.

  2. Estira cada bola con las manos creando un cordón largo de unos 50-60 cm. El truco tradicional: el cordón debe ser más grueso en el centro (la "barriga" del pretzel) y afinarse mucho hacia los extremos.

  3. Coge los extremos del cordón, dibuja una "U", cruza los extremos dos veces entre sí en el aire y bájalos hacia el centro de la "U", presionándolos suavemente para pegarlos. ¡Ya tienes la mítica forma de lazo!

  4. Colócalos en una bandeja con papel de hornear y déjalos reposar 20 minutos a temperatura ambiente. Luego, mételos 15 minutos en la nevera sin tapar; esto creará una ligera piel seca que ayuda a que mantengan la forma en el baño.

Paso 3: El baño de bicarbonato

  1. Mientras los pretzels se enfrían, pon a hervir el litro de agua en una cazuela ancha. Cuando hierva, baja el fuego y añade el bicarbonato despacio (burbujeará bastante).

  2. Con ayuda de una espumadera ancha, sumerge cada pretzel en el agua con bicarbonato durante exactamente 20-30 segundos por lado.

  3. Escúrrelos bien y colócalos de nuevo sobre la bandeja de horno con papel limpio.

Paso 4: El corte y el horneado

  1. Precalienta el horno a 220C.

  2. Con una cuchilla muy afilada o un cúter, haz un corte longitudinal profundo en la parte más gruesa (la barriga) de cada pretzel. Esto permitirá que abra precioso al hornearse.

  3. Espolvorea generosamente con sal gorda al gusto.

  4. Hornea durante 12-15 minutos hasta que adquieran ese color marrón caoba profundo tan característico. Sácalos y déjalos enfriar sobre una rejilla.


¡Muchísimas gracias por mancharos las manos de harina y acompañarnos en esta aventura panadera en Recetas de Casa LM!

Espero de corazón que os animéis a perderle el miedo al baño de bicarbonato; ya habéis visto que es un truco sencillísimo y la magia que obra en la corteza del pretzel merece muchísimo la pena. No hay nada como el orgullo de sacar vuestra propia tanda de lazos dorados del horno de casa.

Si os ponéis manos a la masa, pasad por aquí abajo y dejadme en los comentarios si los habéis preferido devorar templados con un poco de mantequilla o si los habéis usado para acompañar unas buenas salchichas. ¡Me hace una ilusión tremenda leeros y compartir vuestros éxitos en la cocina! ¡Un abrazo enorme y hasta la próxima receta!

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