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El Lujo del Mar Menorquín: Caldereta de Langosta de Fornells
¡Hola a todos y bienvenidos de nuevo a Recetas de Casa LM!
Hoy nos vestimos de gala culinaria para viajar con el paladar a las calas de aguas cristalinas de Menorca. Vamos a preparar el plato marinero por excelencia de la isla, una receta con mayúsculas que levanta pasiones: la tradicional Caldereta de Langosta.
Aunque pueda parecer un plato reservado únicamente para los grandes restaurantes de Fornells, os aseguramos que prepararlo en casa con un resultado digno de estrella es totalmente posible si se siguen los pasos adecuados. El gran secreto de esta caldereta no radica en técnicas complejas, sino en el respeto al producto, un sofrito cocinado con infinita paciencia y una picada tradicional que le aporta un cuerpo y un aroma inolvidables.
En Recetas de Casa LM nos encanta compartir esos platos que convierten una comida en un recuerdo para toda la vida. ¡Afilad los cuchillos y preparad la cazuela de barro, que zarpamos!
Ingredientes (Para 4 personas)
Para que la caldereta quede espectacular, lo ideal es utilizar langosta roja de Menorca viva, pero si no es posible, una buena langosta fresca o congelada os dará un resultado magnífico. El pan, preferiblemente duro del día anterior, es clave para la textura final.
2 langostas medianas (de unos 600-700 g cada una).
2 cebollas grandes.
2 pimientos verdes italianos.
4 tomates maduros y carnosos (pelados y triturados).
3 dientes de ajo.
1 rebanada de pan de payés (para la picada).
25 g de almendras tostadas (peladas).
Los hígados y jugos de la propia langosta.
Un manojo de perejil fresco.
1 cucharadita de azúcar (para corregir la acidez del tomate).
1 litro de agua mineral (o un caldo de pescado muy suave hecho con roca).
Aceite de oliva virgen extra y sal.
Cómo hacer Caldereta de Langosta (Paso a Paso)
1. El corte de la langosta (Con decisión)
Si la langosta está viva, el corte debe hacerse con un cuchillo grande y un golpe firme. Separa primero la cabeza del cuerpo. Corta la cola en rodajas siguiendo las anillas naturales y divide la cabeza por la mitad a lo largo.
¡TRUCO DE ORO! Haz todo este proceso sobre un plato hondo para recoger absolutamente todos los jugos que suelte la langosta, así como la bolsa del hígado (la parte oscura y cremosa de la cabeza). Guarda todo esto en un bol, ya que será el alma de nuestra picada final.
2. Sellar el marisquito
Pon una cazuela grande de barro (llamada greixonera) a fuego medio con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, añade los trozos de langosta y las pinzas. Cocínalos apenas 2 minutos por cada lado, justo hasta que el caparazón cambie a un color rojo intenso y brillante. Retíralos a un plato y resérvalos. No queremos que se cocinen del todo ahora, solo que dejen todo su coral y sabor en el aceite.
3. El sofrito menorquín (La paciencia es virtud)
En ese mismo aceite, baja el fuego al mínimo. Añade las cebollas y los pimientos verdes picados finísimamente, casi imperceptibles. Añade una pizca de sal y deja que se pochen muy despacio durante al menos 25-30 minutos. La verdura debe quedar completamente caramelizada, blanda y reducida. Incorpora entonces el tomate triturado con la cucharadita de azúcar y deja que se cocine otros 15 minutos, hasta que pierda el agua y el sofrito tenga la textura de una mermelada oscura.
4. La cocción base
Vierte el agua o caldo de pescado suave caliente sobre el sofrito. Sube el fuego hasta que rompa a hervir y luego bájalo a fuego medio. Deja que el caldo hierva solo con las verduras durante 15 minutos para que se integren bien todos los sabores.
5. El secreto: La picada menorquina
Mientras el caldo hierve, preparamos el toque maestro en un mortero. Fríe la rebanada de pan en una sartén pequeña con un poco de aceite hasta que esté dorada. En el mortero, machaca los dientes de ajo, las almendras tostadas, el pan frito, un buen puñado de perejil fresco y los hígados y jugos de la langosta que reservamos al principio. Machaca con energía hasta obtener una pasta homogénea y ligada.
6. El reencuentro final
Introduce los trozos de langosta reservados en la cazuela con el caldo. Añade inmediatamente la picada del mortero, diluyéndola antes con un poco del caldo caliente de la cazuela para que se reparta bien. Rectifica de sal. Mueve la cazuela por las asas haciendo vaivenes circulares y deja cocer todo junto a fuego suave durante solo 8-10 minutos. Verás cómo la picada espesa el caldo y lo convierte en una salsa trabada, untuosa y celestial.
💡 Notas y trucos del Chef en Recetas de Casa LM
📌 El reposo es sagrado: Al igual que ocurre con los grandes guisos marineros, la caldereta de langosta gana muchísimo si reposa. Si la dejas asentar entre 3 y 4 horas antes de comerla (o incluso de un día para otro), el caparazón habrá terminado de transmitir toda su esencia al caldo y la experiencia será de otro planeta.
🥖 Cómo servirla: Tradicionalmente se colocan unas láminas finísimas de pan seco o tostado en el fondo del plato hondo, y encima se sirve la langosta con abundante caldo. El pan se empapará de la caldereta, convirtiéndose para muchos en lo mejor de todo el plato.
Muchísimas gracias por cocinar y descubrir las maravillas de nuestra gastronomía con Recetas de Casa LM.
Llevar una receta con tanta historia y prestigio como la caldereta menorquina a vuestros hogares es un absoluto orgullo. Esperamos que os animéis a prepararla en alguna ocasión especial y que disfrutéis de este pedacito de Menorca.
¿Habéis probado alguna vez la caldereta en Fornells o va a ser vuestra primera experiencia con este plato? ¡Dejadnos vuestras impresiones y fotos en los comentarios de abajo! No olvidéis compartir y suscribiros al blog. ¡Buen provecho y feliz cocina marinera!

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